jueves, 24 de junio de 2010

Caso Clínico 01: Paciente Pediátrico, Policlínico.

Jorge es un niño de 7 años que consulta en el policlínico de pediatría de su comuna por presentar una caída brusca del cabello en la región parieto-accipital derecha, de forma circular y de unos 4cms. de diámetro.
La madre concurre al médico pensando que se trata de alguna enfermedad contagiosa y que con medicación apropiada será fácil resolver el problema.
El médico que recibe inicialmente al paciente, después de analizar y examinar la situación decide derivar a Jorge con una especialista en dermatología infantil en el hospital, indicación que la madre acepta con poco convencimiento al respecto. Ella no tiene claro la necesidad de buscar un diagnóstico y un tratamiento más complejo.
Después de 2 meses, la madre y su hijo son atendidos por una dermatóloga que explica que el paciente tiene una alopecia areata, producida por una situación emocional que se expresa en forma psicosomática. La doctora indica una derivación a psicología e indica el uso de una solución de alcohol-éter en forma tópica. Ella piensa que aunque lo más probable es que se trate de una enfermedad psicosomática, no estaría de más producir una irritación del cuero cabelludo que puede estimular la recuperación del cabello.
Ante esta respuesta,la madre se muestra molesta y decepcionada. Exige la prescripción de un medicamento y se niega a asistir a una 3ra consulta, más aún cuando piensa que esta enfermedad no puede tener relación conun problema efectivo. Asegura que su hijo es un niño que vive en un entorno feliz y sin problemas.
A continuación, se establece una intensa discusión entre la madre y la dermatóloga sobre el cumplimiento de las indicaciones médicas. Finalmente, la doctora señala a la madre que no podrá atender más a Jorge a menos que una psicóloda descarte el componente emocional y se cumplan sus indicaciones. Esta discusión se da ante el desconcierto de Jorge, que no entiende qué puede ser lo mejor para él.



1.¿Qué tipo de problema se ha producido entre el paciente, su madre y la dermatóloga?

En este caso no se logró establecer una relación médico-paciente adecuada entre la dermatóloga y la madre. Lo que se tradujo en la desconfianza por parte de la madre en las destrezas y técnicas de la dermatóloga, rechazando así el diagnóstico y el tratamiento indicado. No se logró generar la confianza de ser comprendido y de que el medico responsablemente hará todo lo posible para devolver la salud a su hijo.
Debemos recordar que la relación médico-paciente es el hecho más importante del acto médico. En ella se enfrentan dos personas con intereses personales diferentes que se unen en una intención en común. El paciente acude a causa de una necesidad (enfermedad) para obtener ayuda para sus dolencias o la total curación de las mismas, mezclándose la menesterosidad producida por la minusvalía vital y la esperanza proyectada en la capacidad terapéutica del médico. Por su parte el médico acude a esta entrevista con la intencionalidad de curar. La relación debe plantearse como la existente entre dos hombres de igual dignidad ontológica.
De tal modo el médico debe tener un comportamiento acorde a lo que si mismo y lo que los demás esperan de él. Debe conocerse tanto como a sus pacientes, desarrollar la empatía y una comunicación adecuada (atento a los aspectos verbales y no verbales) haciendo partícipe al otro, con lo cual obtendrá mayor colaboración y confianza. De este modo una buena relación-médico paciente contribuye a la efectividad de la terapia, contribuyendo a la mejoría del paciente o, por lo menos, a la paz del alma en los casos irremediables.

2. ¿Se podría haber prevenido esta situación? ¿ Qué rol ha jugado el médico general?
Sí, esta situación pudo haberse evitado, más allá de la intensa discusión entre la madre y la dermatóloga sobre el cumplimiento de las indicaciones médicas, la negativa de la especialista de seguir atendiendo a Jorge y el desconcierto de este, existe aquí un problema de fondo y que involucra directamente el actuar del médico general. Al momento de derivar al niño a la especialista en dermatología infantil, la madre acepta pero no completamente convencida, refiriendo la historia que "ella no tiene claro la necesidad de buscar un diagnóstico y un tratamiento más complejo", es por esta razón que lo óptimo hubiese sido que el médico general se tomara todo el tiempo necesario para explicar con palabras acordes la real importancia de evaluar a su hijo más acusiosamente, que luego de declararse imposibilitado de manejar la patología era necesario el estudio de especialistas competentes que fuesen capaces de establecer hipótesis diagnósticas más precisas para realizar tratamientos más complejos, y además explicar qué pasaría en caso de no estar dispuesta a seguir con la evaluación, los posibles riesgos que correría su hijo y explicar un poco sobre la utilización indiscriminada de medicamentos, a modo de consejería sobre automedicación frente al hecho de que la madre quería que le recetaran un fármaco y pensaba que eso sería suficiente, ante a este conflicto y al no dejarla conforme, se corre el riesgo de que la madre busque en otra fuente información al respecto, como puede ser el conocimiento popular o Internet, y termine perjudicando la salud de su hijo con un medicamento que no es el apropiado.

3.Defina cual sería el dilema ético. ¿Qué cursos de acción son posibles?
El dilema ético básicamente consiste en que la madre al oponerse a la indicación propuesta por la dermatóloga genera una situación donde el médico tiene que decidir entre insistir en su tratamiento e impresión diagnostica o simplemente respetar la decisión, desinformada e influida por engorroso que le está resultando el tratamiento, de la madre y no tratar a Jorge como corresponde.

En cuanto a los cursos de acción, tenemos 3 opciones.

Primero, puede suceder que la dermatóloga simplemente acate la decisión de la madre y le entregue un fármaco que supuestamente solucionará el problema de Jorge, dejando a la mama tranquila sin lograr seguir la indicación médica de inicio.

Otra situación que se podría dar es que la dermatóloga opte por insistir en su tratamiento de la misma forma en que lo ha hecho hasta ahora, lo que seguramente no tendría buenos resultados y generaría mayor molestia en la madre de Jorge

Una tercera opción es que la dermatóloga insista en su tratamiento y derivación al psicólogo pero logrando que la madre entienda el porque de la situación que se plantea y en conjunto confirmar o descartar el problema psicológico de Jorge. Esta opción es la que éticamente esta correcta, ya que utilizando los recursos de empatía y beneficencia por parte del personal médico, se debe lograr informar y educar a los pacientes en relación a sus patologías, para que así la decisión terapéutica sea válida tanto para el doctor como para el paciente, y este último entienda el porque del proceder médico y permita que tratamientos y derivaciones que pueden ser un tanto engorrosos para los pacientes, se realicen con el objetivo final de obtener el mayor beneficio para el paciente.

4.Un punto central en este caso es definir cual es el mayor bien para el paciente , ¿ Porqué?¿Como se resuelve este punto?

Primero es importante definir que el foco de la atención pediátrica es que el niño alcance y desarrolle al máximo sus capacidades físico, psíquicas y emocionales, de una manera adecuada , por lo cual no solo se pone el enfoque en lo biológico sino que es muy importante hacer un diagnóstico integral de todos los problemas que podría presentar e niño desde la índole biológica y de enfermedad hasta problemas socioeconómico culturales . Es así que el foco esta puesto en el niño y se trata que el ambiente con el cual este se relaciona se a el más óptimo posible. Es por esto que en el contexto de este paciente es muy importante el saber cual es el mayor bien para este dado que dentro del caso está presente el conflicto de intereses de la madre y la doctora las cuales no han llegado a buen puerto al momento de definir cual será el mejor curso reacción a tomar para corregir el problema del niño, más aun si la hipótesis de la doctora fuese cierta y el niño estuviese somatizando como esta cree , una correcta evaluación psicológica podría dimensionar si existe un problema aun mayor en el entorno del niño como abusos , situaciones estresantes en el hogar , en el colegio etc.. que incluso pueden no ser previstas por la madre , pero también esta el lado de la madre quien no cree en la hipótesis de la doctora , más aun se indigna , pero si esta estuviera en lo cierto podría dejarse entrever que existe otro problema más patológico que de verdad esta afectando a su hijo y podría tratarse de alguna enfermedad que este encubierta y no fue detectada por los doctores. Es así que podemos decir que es más importante que cumplir con las expectativas de la madre o de la doctora involucradas establecer de verdad cual es el curso reacción que reporta el mayor beneficio para el infante.

Pero como llegamos a resolver cual es el mayor bien para el pequeño, pues bien es esencial el resolver primero el problema de comunicación entre la madre del niño y la dermatologa , pues de este inconveniente producido proviene el dilema etico principal , esto se podría lograr produciendo la intervenciónde un tercero , una especie de intermediario que puediese determinar y resolver el dilema producido el cual podría provenir de un pediatra general o un médico familiar quienes tienen mayor experiencia en resolver problemas de comunicación con las madres , o otro curso de acción sería que el médico general que trato primero al niño interviniera explicacandole a la madre de mejor manera la situaciónd e su pequeño y si esta se rehusa a volver a donde la dermatologa por la pérdida de confianza podría ser derivada a otra especialista del rubro si es que esta disponible. De cualquier manera es esencial el resolver el problema de falta de incomunicación entre la madre y el equipo de salud ya que esta ultima es quien debe llevar a cabo las indicaciones médicas y quien tiene la resopnsabilidad sobre su hijo y el equipo medico debe supervisar y aconsejar d ela mejor manera a la amdre para solucionar este problema



5.¿Qué piensa sobre el modelo de relación médico-paciente de tipo paternalista y la pediatría?

Existen variados modelos de la relación médico-paciente: modelo paternalista, modelo informativo, modelo deliberativo, modelo interpretativo. La utilización de uno u otro modelo depende de cuan apropiado es según la circunstancia clínica particular, sirviendo cualquiera de los cuatro modelos de guía a médicos y pacientes en distintos momentos.

El modelo paternalista concibe al médico como el tutor del paciente, determinando y poniendo en práctica aquello que sea lo mejor para él, concibiendo la autonomía del paciente como un asentimiento a lo que el médico considera que es lo mejor.
El problema con este modelo es que en circunstancias concretas no se puede asumir que tanto el paciente como el médico tengan valores y puntos de vista similares acerca de lo que es beneficioso. Es por esto que no suele considerarse como el modelo ideal de la relación médico-paciente en la actualidad.

En el caso de pacientes pediátricos, son los padres ( tutores) los responsables de valorar, decidir y realizar aquello que es mejor para su hijo o hija, de modo que la relación médico-paciente no es sólo con el niño sino también y fundamentalmente con los padres. Es importante entonces, velar por el máximo bien (beneficencia) del paciente pediátrico, a la vez de considerar los valores y creencias de sus cuidadores para establecer una alianza que permita la realización de la mejor terapéutica posible.

Es por esto que en el caso de la relación médico-paciente en pediatría el modelo paternalista no es el más idóneo, pareciendo más adecuado el modelo deliberativo, que incorpora una reflexión integral respecto a lo valores y creencias de los padres buscando el mayor beneficio para el niño. Sin embargo, ante situaciones de urgencia, donde demorarse en el tratamiento para obtener el consentimiento informado de los padres puede dañar irreversiblemente al paciente, el modelo paternalista guía de forma correcta las relación médico-paciente.

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